
La encuesta de Instituto DYM muestra el apoyo de los votantes de Unidos Podemos a Pablo Iglesias como candidato, mientras Íñigo Errejón concentra la simpatía de los sectores moderados. AUTORES: CARLOS RELLO / LUCIANO MIGUEL / JUAN PABLO GARCÍA
El Consejo Ciudadano -máximo órgano de dirección- que se va a celebrar este fin de semana, se presupone determinante a la hora de plantear el debate y escoger entre las diferentes alternativas que se presentan. La primera es la defendida por Pablo Iglesias, que sostiene que Podemos debe apostar por definirse ideológicamente en la izquierda. La otra opción es la que mantiene Íñigo Errejón, quien aboga por no etiquetar al partido ni encasillarle tan claramente.
Dos posturas confrontadas que reflejan un dilema dentro de la organización de cara a conquistar al electorado español: la indefinición o la izquierda, el ‘populismo’ de Errejón o la ortodoxia de Iglesias.
El último barómetro de Instituto DYM para El Confidencial pone de manifiesto la fuerza que tienen los votantes de centro-izquierda en Unidos Podemos. Se puede comprobar que un 51,2% de sus votantes en las últimas elecciones se ubica en el centro-izquierda. Pero aquí se presenta el debate dentro de la organización: tratar de abarcar un amplio espectro de votantes que incluya desde la izquierda hasta el centro ideológico o encuadrarse en el espacio de la izquierda. Ambas opciones tienen sus riesgos.
Por otra parte, la alternativa de definir a Podemos como un partido de izquierda tampoco es una opción exenta de riesgo. Siguiendo con los datos del barómetro de Instituto DYM, un 38,5% de los españoles se autoubica en el centro, un 24,1% se posiciona como centro-izquierda y solamente un 9,2% lo hace en el espacio de izquierda. Encuadrase tiene sus ventajas, pero también implica unos costes políticos que se han de asumir.
Pero el debate sobre la estrategia a seguir en Podemos no se circunscribe sólo al camino a tomar, este lleva implícito la lucha por el liderazgo en el partido. Es previsible que el Consejo Ciudadano de un espaldarazo a la propuesta de Iglesias y con ello a su posición dentro del partido, aunque a nivel nacional, las preferencias son distintas.

Las situaciones descritas se han visto potenciadas tras el comité Federal Socialista del pasado día 1 y las reacciones posteriores de los distintos actores durante estos días. Pablo Iglesias ha sufrido un desgaste significativo tanto entre los votantes de su propio partido como entre los del PSOE, así como de todo el espectro que va del centro a la izquierda. Por el contrario, Errejón ha reforzado su posición como líder alternativo, especialmente entre los votantes del PSOE pero también entre los votantes de UP y en el espectro de izquierda y centro –izquierda.
La situación interna del PSOE abre una posibilidad en Podemos, que puede aprovechar su actual debilidad para ocupar su espacio y afianzarse en una posición más fuerte en el centro izquierda. Aparentemente Íñigo Errejón canalizaría mejor el voto moderado, de centro y centro-izquierda, mientras que Pablo Iglesias haría lo propio con el votante más escorado a la izquierda.
Este es el dilema, que no se vayan los que se fueron o atraer a los que faltan, una disyuntiva sobre la que el Consejo Ciudadano deberá decidir.
* Fuente: El Confidencial
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